Este milenario artefacto, originario del extremo oriente, permite que te adaptes con flexibilidad a las circunstancias cambiantes del entorno.
En el siglo XIX ya era conocido en tierras de Andalucía, donde se cantaba: "Aunque’n mil años no güerbas, yo seré como la mimbre, que la bambolea’l aire, pero se mantiene firme".
Para utilizarlo con seguridad es mejor combinarlo con Objetivos Brújula: Reactor Improvisógeno puede confundir tus sentidos y hacerte creer que estás utilizando el Junco, cuando en realidad es él quien maneja los hilos.
Identificado en el Inventario de Artefactos de Lorenzo Casellas López como ART.024. Ilustración de Diego Domínguez Díez.