Si te ataca este cronófago, pierdes el rumbo, no sabes a dónde te diriges y tus decisiones dejan de estar orientadas por criterios claros. Piensas en las tareas que tienes que hacer y no sabes por dónde empezar… O sencillamente, empiezas por cualquiera de ellas, sin orden ni concierto.
Nótese que en tiempos tan remotos como el año 64, el cordobés Séneca dejó ya escrito un testimonio de sus ataques: “Para quien no sabe qué puerto busca, ningún viento es favorable”.
Identificado en el Catálogo de Cronófagos de Lorenzo Casellas López como CRO.01. Imagen captada por Diego Domínguez Díez.
Artefactos que recomiendo para combatir este cronófago
Focus on Goals
Gafas 80-20
Hitos
Matriz de Covey
Objetivos Brújula
Las personas que participan en mis talleres también recomiendan...