Si te ataca este cronófago, tus sentidos se agudizan hasta el punto de que eres capaz de percibir la más mínima de las imperfecciones; de hecho, nada te parecerá suficientemente perfecto. Simultáneamente, cualquier imperfección que percibes, por pequeña que sea, te provoca un deseo irrefrenable de corregirla: si no lo haces, sientes sudores fríos y el miedo te atenaza, impidiéndote dar por finalizado el trabajo que estás realizando.
Identificado en el Catálogo de Cronófagos de Lorenzo Casellas López como CRO.06. Imagen captada por Diego Domínguez Díez.
Artefactos que recomiendo para combatir este cronófago
Embudo de viabilidad
Píldoras de Tiempo Breve
Zonificador de Eficiencia
Las personas que participan en mis talleres también recomiendan...